Capítulo 11

ANÁLISIS FINANCIERO

(fórmula de josavere)


por José Saúl Velásquez Restrepo

INTRODUCCIÓN

El análisis financiero constituye una herramienta de mucha utilidad analítica; permite hacer comparaciones relativas de distintos negocios y facilita la toma de decisiones de inversión, financiación, planes de acción, control de operaciones, reparto de dividendos, etc.

Primero que todo debe verificarse que los estados financieros estén elaborados de acuerdo con las normas NIIF y debidamente firmados por el presidente de la empresa ; igualmente por el contador y el  revisor fiscal con sus matrículas vigentes.

Existe una serie muy generalizada de razones financieras. Como base de este artículo se usan las fórmulas comúnmente utilizadas por los autores reconocidos en esta materia.

1. PRESENTACIÓN GENERAL

Podemos hablar de cinco aspectos del análisis, a saber: liquidez, actividad, endeudamiento, rentabilidad, cobertura y complementamos con el EVA (índice de generación de valor, el cual, dada su importancia se trata en un capítulo aparte).

Se hace una presentación inicial; luego se indican sus limitaciones y posteriormente, se sugieren análisis complementarios para su mejor utilización. Al final del documento se ilustra con un ejemplo.


I. LIQUIDEZ: los indicadores utilizados miden la capacidad de las empresas para cancelar sus obligaciones de corto plazo; sirven para establecer la facilidad o dificultad que tiene una compañía para pagar sus pasivos corrientes con el producto de convertir en efectivo sus activos circulant es. Teóricamente, se trata de evaluar  que pasaría si a la entidad le exigieran el pago inmediato de todas sus obligaciones a menos de un año. Se tienen los siguientes índices:

Expresa en términos de valor lo que la razón corriente presenta como una relación. Indica el valor que le quedaría a la empresa, representando en efectivo u otros  activos corrientes, después de pagar todos sus pasivos de corto plazo, en el caso en que tuvieran que ser cancelados de inmediato.

ndica la relación aritmética entre el activo corriente y los pasivos a corto plazo.

I

Muestra la capacidad de la empresa para cancelar sus obligaciones corrientes, pero sin contar con la venta de sus inventarios, es decir, básicamente con los saldos de efectivo, el producido de sus cuentas por cobrar, sus inversiones temporales y algún otro activo de fácil liquidación que pueda haber, diferente a los inventarios. Es una relación similar a la anterior.


II. ACTIVIDAD: estos índices constituyen un importante complemento de las razones de liquidez. Miden la duración del ciclo productivo y del periodo de cartera. Se usan los siguientes indicadores:

Si el inventario de mercancías de la empresa rota n veces en el año, quiere decir, que se convierte  n veces por año en efectivo o cuentas por cobrar.

Equivale a la misma relación anterior pero expresada en días.

Calcula el número de veces promedio que las cuentas por cobrar giran en un año.

Indica el número de días que tardan en rotar las cuentas por cobrar.

Indica el número de veces que giran las cuentas por pagar en un período de un año.

Da una idea del promedio general de días que se demora la empresa para cancelar sus cuentas.

Los activos totales rotaron n veces en el año, o cada peso invertido en activos generó ventas por $ n en el año.


III. ENDEUDAMIENTO (APALANCAMIENTO): muestra la participación de terceros en el capital de la empresa. Se calculan los siguientes índices:

Por cada peso que la empresa tiene invertido en activos que % ha sido financiado por los acreedores, o que los acreedores son dueños del % de la compañía y  los accionistas dueños de la diferencia.

Por cada peso del patrimonio se tienen compromisos a largo plazo por %, o sea, que cada peso de los dueños está comprometido a largo plazo en

Es una versión complementaria del índice de endeudamiento total; muestra el peso que tiene la deuda a largo plazo  sobre la estructura de capital de la empresa. Indica el % de la estructura a largo plazo que está representada por la deuda con terceros a largo plazo.

IV. COBERTURA: mide la capacidad de la empresa para cubrir la carga fija o el servicio a la deuda.

Indica que la compañía generó durante el período una utilidad antes de impuestos e intereses n veces superior a los interese pagados. Es decir, la empresa genera utilidades suficientes para pagar unos intereses superiores a los actuales.





V. RENTABILIDAD:
miden la productividad de los fondos comprometidos en un negocio; permite ver los rendimientos de la empresa en comparación con las ventas y el capital. A largo plazo lo importante es garantizar la permanencia de la empresa con acrecentamiento de mercado y generando valor.

Significa que las ventas de la empresa generaron un % de utilidad en el año. En otras palabras, cada peso vendido en el año generó % de utilidad bruta en el año.

La utilidad neta correspondió a un  % de las ventas en el año, es decir, que cada peso vendido generó % de utilidad neta en el año.

Las utilidades correspondieron al % sobre el patrimonio en el año; indica lo que corresponde a los socios como rendimiento sobre su inversión.

Muestra que la utilidad neta con respecto al activo total como porcentaje anual. Equivale a decir, que cada peso invertido en el activo total generó % de utilidad neta en el año.

VI. INDICADORES DE GENERACIÓN DE VALOR:

U: Utilidad
P: Patrimonio
CC: Costo de Capital

Si la empresa está generando valor, el EVA debe ser superior a cero. Si el EVA es inferior a cero(negativo) la empresa está destruyendo valor. Este indicador, dada su importancia, se trata ampliamente en otro capítulo.

2. EVACp (josavere):

EVACp: EVA corregido y proyectado
U: Utilidad del periodo
IyD: Inversiones en investigación y desarrollo
Pu: Inversiones en publicidad capitalizable
Cp: Capacitación
ot: Otras inversiones capitalizables debidamente soportadas
CC: Costo de capital
P: Patrimonio
A: Ajustes al patrimonio


2. LIMITACIONES

I. LIQUIDEZ: una imperfección del análisis tradicional consiste en ignorar los vencimientos del pasivo. Arbitrariamente se define como de largo plazo aquel que vence en un término superior a un año y como de corto plazo el resto. Según esta clasificación se considera igual una deuda que venza el día siguiente de la fecha del balance, que una cuyo vencimiento se presentará 359 días después.

El principio de continuidad, supone que la sociedad tiene vida indefinida, a menos que expresamente se diga lo contrario. Hendriksen, afirma que la liquidez no debe medirse por la cantidad de activos corrientes, porque ello es suponer que la empresa se está liquidando, lo cual no es cierto en la mayoría de los casos. Lo importante es analizar la capacidad que tiene la empresa para generar fondos en el curso normal del negocio.

La partida de cuentas por cobrar involucra dos factores de incertidumbre. En primer lugar, quien vende a crédito corre el riesgo de que algunas cuentas no sean pagadas por los deudores y, en segundo lugar, es muy común que los clientes se retrasen en sus pagos. De la información contable no se puede deducir qué tan líquidas sean las cuentas por cobrar; se requiere análisis detallado de todos los clientes para poder sacar una conclusión.

Los inventarios representan un factor digno de analizar con todo cuidado; se  clasifican como: materias primas, producto en proceso y producto terminado. Este último está más próximo a convertirse en medio de pago que los anteriores y, la materia prima puede ser más líquida que el producto en proceso. El análisis financiero los considera igualmente líquidos.

La cuantía de inventarios depende entre otros aspectos de los métodos de valuación empleados, que pueden ser por costeo directo o por absorción, FIFO (primeras unidades en entrar, primeras en salir), LIFO (últimas unidades en entrar, primeras en salir); PROMEDIO PONDERADO, COSTOS ESPECÍFICOS.

Finalmente, si no se presenta una clasificación cuidadosa, se estarían ignorando los distintos problemas que se pueden presentar: obsolescencia, cambios de moda, deterioros, exceso, etc.

Como fórmula salvadora se presenta la prueba ácida, la cual puede dar un cálculo muy engañoso en determinados casos como, sería un supermercado, negocio que por su naturaleza presenta inventarios muy líquidos en la mayoría de los casos.

II. ACTIVIDAD: el costo de la mercancía depende del sistema de valuación empleado para los inventarios y su cifra promedio es muy poco representativa cuando se trata de negocios con ventas estacionarias.

En la rotación de cartera además de las debilidades mencionadas en liquidez, se puede decir, que el promedio de cuentas por cobrar es poco representativo cuando se trata de negocios que presentan concentración de ventas en determinadas épocas.

III. ENDEUDAMIENTO: para calcular la razón deuda total/activo total, en el numerador se ignora el vencimiento del pasivo, característica relevante en economías inflacionarias. En cuanto al activo total, en la mayoría de los casos la cifra de balance cambia considerablemente con relación al valor real. La parte corriente ya ha sido suficientemente analizada; la porción fija, en la casi totalidad de los casos se encuentra sub- valorada.

En efecto, en cuanto a la maquinaria y equipo, en el balance se presenta un valor en libros equivalente al precio de adquisición menos la depreciación acumulada. Debido al problema inflacionario, generalmente mientras que los activos presten servicio económico, su valor se acrecienta en función de pesos corrientes, los mismos sirven de base para registrar ventas.

En mayor proporción se presenta el fenómeno cuando se trata de bienes raíces como es el caso de los terrenos, que ni siquiera  se deprecian en la contabilidad y que por el fenómeno de oferta restringida con una demanda creciente cada día aumentan su valor en pesos constantes (teniendo en cuenta la pérdida del poder adquisitivo del dinero). Con las construcciones que tienen tan larga vida útil ocurre un fenómeno muy similar, aunque no de la proporción de los terrenos.

CÁLCULO  ACTUARIAL
Dependiendo del régimen  de jubilaciones de cada país, merece especial consideración al analizar el endeudamiento, el valor de la obligación por concepto de jubilaciones futuras al cierre del ejercicio, según un estudio especial.

El modelo de cálculo actuarial se aplica con base en la tabla de mortalidad y las tasas de interés  para determinar la reserva necesaria para atender el pago mensual de las pensiones causadas hasta el fin de año, y las que
posteriormente se causen sobre el resto del personal, de acuerdo con los salarios declarados y a medida que cumplan los requisitos de las normas vigentes.

En términos muy sencillos se puede decir que si la empresa se llegare a liquidar, tendría que entregar esta partida para atender las obligaciones laborales.

IV. COBERTURA: estos indicadores están afectados de la misma forma que los de rentabilidad. Para estos índices es crítico el análisis de la generación interna de fondos.

V. RENTABILIDAD: el principal problema es de tipo conceptual. La contabilidad en la mayoría de los casos reconoce la utilidad en el momento de la venta.

Desde el punto de vista económico se considera que la renta se genera a través de todo el ciclo productivo, incluyendo las actividades de compra de materias primas y de recaudo de cartera. Además, el valor del beneficio depende en gran medida de las políticas contables en cuanto a depreciaciones, amortizaciones, valorizaciones de inventarios, castigos de carteras, etc.

La cifra de patrimonio (activo total - pasivo total), está considerablemente afectada por las observaciones anteriormente hechas con relación a los activos, pasivos y muy especialmente, por el valor de los intangibles que en muchos casos constituyen cifras altamente representativas en proporción al total de activos de la empresa.

3. CÓMO MEJORAR LA INFORMACIÓN FINANCIERA

Lo fundamental es que el analista tenga un conocimiento claro acerca de las limitaciones enumeradas anteriormente. Se debe buscar información acerca de la compañía, sus socios, sus productos, sus consumidores, sistema de distribución, competidores, etc.

Aceptando como un gran limitante de tipo general en el análisis, su carácter de estático, pues se hace con base en un corte de cuentas a la fecha, es recomendable que se analice la situación financiera mediante la utilización de un número representativo de balances (mínimo 3) para poder observar la tendencia que muestran los distintos indicadores y ojalá con base en estados financieros proyectados dado que las decisiones están orientadas al futuro.

I. LIQUIDEZ: lo ideal, estudiar la proyección del flujo de fondos. Este tiene carácter dinámico y permite ver con claridad si la empresa en su operación normal está en condiciones de cubrir sus compromisos oportunamente, como corresponde al objetivo de la función financiera.

Antes de calcular la razón corriente, es recomendable analizar la cartera y excluir las cuentas de dudoso recaudo y las que se consideren pérdidas. En cuanto a la cifra de inventarios se debe hacer una clasificación cuidadosa que permita ver si reúnen o no las características de calidad, si algunas existencias son obsoletas o pasadas de moda, si las existencias son suficientes o si por el contrario se presentan excesos. Además, se debe examinar el criterio de valuación empleado y su efecto sobre los indicadores utilizados.

Las cuentas por pagar constituyen una cifra cierta en el momento del análisis. No obstante es importante tener en cuenta que la fecha de vencimiento juega un papel definitivo para estimar el valor actual, el cual es ignorado en el análisis financiero. Una cuenta con vencimiento pocos días más de 360, debe incluirse como corriente.

El EBITDA debe relacionarse con las ventas netas y expresarse en porcentaje.

Hechas estas consideraciones se procede a calcular la prueba refinada o de josavere. Esta no obedece a una fórmula específica. Se caracteriza por ser esencialmente, de buen criterio por parte del analista, para calcular las veces que el activo realizable cubre el pasivo corriente en un momento específico.

Esta prueba hace énfasis en la capacidad de generar fondos mediante la actividad normal de la empresa. A manera de ejemplo, se podría calcular mediante la fórmula:

II. ACTIVIDAD: se debe revisar cuidadosamente el método de valuación de los inventarios para determinar el costo de la mercancía vendida. Para determinar el promedio de cuentas por cobrar y de inventarios, se recomienda utilizar la medida estadística apropiada como indicador de tendencia central (media, moda, mediana), complementando con indicadores de dispersión.

En lo posible los promedios se deben calcular con base en las cifras mensuales, máxime si se trata de ventas estaciónarias. Si los datos presentan mucha dispersión es preferible la mediana. Si existe relativa concentración es más recomendable la moda, que la media aritmética.

En cuanto a cartera es muy conveniente solicitar un aging o descomposición del total por vencimientos. Empíricamente se ha podido concluir que mientras más antiguas sean las cuentas, más difícil es su cobro.

III. ENDEUDAMIENTO: antes de entrar a calcular índices es recomendable actualizar las cifras de balance trayendo los activos a valor real. En el caso de activos corrientes, la situación ha sido suficientemente analizada. Para el activo fijo es deseable un avalúo técnico efectuado por expertos. En cuanto a la deuda, conviene calcular el valor presente neto de acuerdo con un modelo de matemáticas financieras.

Con relación al cálculo actuarial se debe contratar con un especialista y comparar con la cifra que presenta el balance para proceder a hacer los ajustes correspondientes si es del caso.

IV. COBERTURA: para calcular estos índices son válidas las mismas observaciones analizadas para los indicadores de rentabilidad, recomendando el uso del indicador de cobertura total porque tiene en cuenta las amortizaciones de la deuda.

En general para las decisiones de inversión, valoración de empresas, alterativas de financiamiento, absorciones y fusiones, se recomienda trabajar con indicadores calculados con base en las proyecciones de la empresa y muy especialmente el cálculo de EVACp el cual, dada su importancia se trata en otro capítulo.

E. RENTABILIDAD: antes de tomar la cifra de utilidad es recomendable un análisis de tipo cualitativo. En primer lugar se debe separar la utilidad operativa de la ocasional, la de tenencia o ambas.

Desde luego, los índices de rentabilidad se deben calcular de acuerdo con la utilidad operativa y deben estar supeditados a la generación interna de fondos (flujo de caja). Las utilidades obtenidas por rendimiento de otras inversiones y por realización de activos deben ser analizadas por separado; en un momento específico, la realización de un activo puede ser una gran decisión de tipo gerencial, como también lo puede ser en el momento de la inversión.

Lo importante tanto en el momento de la inversión como en el de la venta, consiste en cuidar el cumplimiento del objetivo básico de la función financiera: generación permanente de valor para acrecentar el valor de acción en el mercado con altos índices de bursatilidad.

A la hora de tomar una decisión financiera se correría un gran riesgo si sólo se tuviera en cuenta el análisis financiero interno (de la propia organización), pues no se puede desconocer que existen otros tipos de factores que afectan ostensiblemente el desempeño de las compañías como lo es el grupo empresarial a que pertenecen, el sector en el cual se desenvuelven, la situación económica nacional e internacional.


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1. Asumiendo que ni el producto en proceso ni la cartera con más de 180 días son fácilmente realizables en el caso particular.

 

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