Login

INICIO

BÁSICAS

INTERMEDIAS

AVANZADAS

ESTRATÉGICAS

PALABRAS LIMINARES

CONTACTO

4. Oración: Señor ayúdame

Capítulo 4

ORACIÓN: SEÑOR AYÚDAME

 

por José Saúl Velásquez Restrepo

A vivir éste día concentrado en cada actividad que realice, para que al final de la jornada, me pueda arrullar recordando exactamente lo vivido, como quien ve una película en calidad de observador, sin calificar ningún evento en particular. Así, tendré una noche de profundo descanso para levantarme temprano con mucha energía positiva y ganas de vivir, contemplando el amanecer, agradeciéndote por la maravillosa noche y el nuevo día; pidiéndote que sea de mucho crecimiento como persona con objetivos claramente priorizados.

A vivir el aquí y el ahora; tener consciencia plena de mi alimentación y dominio total sobre todos los vicios para manejarlos y no dejarme esclavizar por ninguno de ellos. Aprender a pensar positivamente, aceptando los hechos como se presenten y reaccionando inteligentemente, sin juzgar a nadie y aceptando lo que no puedo cambiar. Rechazar todo lo negativo, independientemente de dónde venga; los apegos, las malas compañías y rutinas; cultivar mi capacidad de asombro y creatividad orientándolos al servicio. 

Quiero ser un verdadero cristiano, cumplidor de todos tus mandatos, dedicado a buscar la felicidad por medio de sabiduria para poder transmitir mis conocimientos a quien los quiera recibir, sin que me tenga que devolver nada, como los pajaritos y pececillos que alimento cada día, recordando el mensaje bíblico: “Mirad los pájaros del cielo: ellos no siembran ni cosechan, ni acumulan en graneros, y sin embargo, vuestro Padre celestial los alimenta. ¿No valéis vosotros acaso más que ellos? ¿Quién de vosotros, por mucho que se preocupe, puede añadir un solo instante al tiempo de su vida?”

Para hacerlo, necesito dormir muy bien por la noche, las horas que mi organismo requiere recuperando energías y para generar vitalidad, iniciando un nuevo día, dispuesto a vivirlo como si fuera el último, lo que implica un acto de agradecimiento y contrición antes de descansar plácidamente. Despertar con mucha quietud, recogiendo los sueños, escogiendo lo que me interesa, por cualquier razón y desechando lo que no me sirva.

Agradecer a Dios por el nuevo día y pasar a meditar buscando la sabiduría, con la intención de mejorar como persona que quiere lograr sus objetivos, enfatizando en los aspectos que debo acrecentar, buscando motivaciones para hacerlo, consciente de que es un proceso lento que requiere paciencia.
Aprender a comunicarme conmigo mismo y sin abusar de las ayudas tecnológicas, con las personas con quienes valga la pena compartir mis más profundos sentimientos, en lenguaje simple, porque sé que me podrán retroalimentar con sus sanas opiniones, sin adulaciones ni lisonjas.

Cuidar celosamente mi alimentación, acorde con la edad y requerimientos calóricos para las actividades a desarrollar, utilizando la vestimenta adecuada para cada una y revisando  periódicamente mi peso para  no pasar de los límites adecuados. Aprovechar toda oportunidad que se me presente para servir a quien lo necesite,  sin contarle a nadie y muy especialmente a quienes no me adulan, ni de momento me puedan servir, porque a la larga, todo puede suceder. 

Cultivar mi espíritu con conocimientos útiles para que pueda enseñar a quien quiera; así contribuyo para que todos seamos personas con mejor calidad de vida. Vivir plenamente cada jornada con directrices orientadas al perfeccionamiento para lograr mi paz interior y aceptar serenamente una buena muerte cuando VOS dispongas para presentarme al juicio final y participar de tu gloria eterna.



                                                         BUSCANDO LA FELICIDAD

La felicidad es un artículo maravilloso: cuanto más se da, más le queda a uno. (Blaise Pascal)

Tu felicidad empieza por la de los demás.



En cuanto a la búsqueda de la felicidad, el estado natural de una me
nte sana y el más importante motivo para vivir, meta de la gente culta y gran logro de personas muy estructuradas, nos ayudan mucho las frases  del filósofo alemán, Emmanuel Kant, quien enseña  que la felicidad se relaciona con nuestros actos y emociones;  por tanto es un estado que depende de cada quien en la medida que maneje su mente utilizando la razón, complementado la teoría con la experiencia, pensando mucho y aprovechando  las grandes enseñanzas de los maestros; leyendo con atención y reflexión en la búsqueda de respuesta a tres preguntas: "¿Qué puedo saber? ¿Qué debo hacer? ¿Qué puedo esperar?" 

Vivir bien activos y  concentrados en lo que hacemos, en función de servicio, nos ayuda a ser felices. La percepción encasilla mucho a los humanos porque nuestros sentidos son muy limitados, en comparación con los animales; el espacio y el tiempo nos imponen un marco para apreciar la realidad, base para orientar nuestras acciones en la búsqueda de la felicidad. Necesitamos mucha claridad mental, fundamentada en la iluminación, fruto de la meditación,  para buscar el mejor camino en este propósito.
 
El libertador, Simón Bolivar dijo: " la libertad es el más precioso de los bienes y por eso hay que cuidarla, aún sacrificando vidas. Las naciones se hacen grandes por medio de la educación y deben emplear la razón antes que la fuerza,  recordando que los empleados públicos deben  hacerse merecedores por su formación integral. Un pueblo ignorante se convierte en un instrumento ciego de su propia destrucción ". 

La vía más práctica para desarrollar la inteligencia, parte de la humildad y  se fundamenta en un esfuerzo constante por conocerse a sí mismo, utilizando la reflexión con la experiencia, la lectura y la meditación. Se complementa interactuando con gente más inteligente, interrogando prudentemente, escuchando con atención, respondiendo serenamente y callando cuando no hay nada importante que decir.

La persona inteligente, cuida celosamente su salud y su libertad; mantiene claras sus metas, pensando que las puede lograr; reflexiona antes de hablar y de actuar; sabe cambiar, cuando debe hacerlo y evalúa el resultado para retroalimentar sus conocimientos.

La felicidad no es una constante; se requiere una vida orientada a su búsqueda por medio de acciones que  nos ayuden a encontrarla, empezando por los gobernantes y los empresarios, quienes deben entender que la razón de ser de su servicio, es la búsqueda de facilitadores para mejorar la calidad de vida y comprender que lo más importante para el ser es el nivel felicidad y no el producto interno bruto, como erroneámente se pensó por mucho tiempo.

La sociedades deben buscar el bienestar como un colectivo contagioso, la herramienta más práctica, con el uso de la tecnología y el conocimiento para aumentar la productividad,  protegiendo la Sostenibilidad.
 

A cada individuo, en la medida que encuentre el ambiente de alegría, corresponde aportar lo suyo, a través de actuaciones y emociones, las cuales tienen que ver la calidad personal que debe desarrollar continuamente en su vida, buscando la sinergia del colectivo a través del aporte a la sociedad.  

Aprender a agradecer es fundamental para lograr la felicidad empezando por la gran cantidad de activos que tenemos con el SER y que debemos acrecentar con el HACER para TENER sin caer en excesos peligrosos por nuestra naturaleza humana, tan débil para enfrentar tantos demonios que nos rodean.
 
La meditación es una disciplina que se aprende con la práctica diaria, previo proceso de formación teórica recibida de buenas instituciones  orientada a la búsqueda de la paz interior, el  acrecentamiento personal y la inteligencia emocional. 

Ocuparse en actividades que le gusten, con buenos patrones, en ambientes sanos; es algo que puede hacerse en la medida que la persona acreciente su formación profesional y le catapulta el grado de felicidad y su desarrollo personal. Practicar excelentes relaciones humanas con todos los públicos con quienes tenemos que interactuar, especialmente con la gente que no nos puede hacer ningún favor y tampoco tiene  como defenderse. Perdonar nos libera de muchas cargas negativas y nos da la oportunidad de hacer un buen  regalo a quien lo necesita para sanarse emocionalmente, generándonos gran satisfacción.  Una mente sana necesita un cuerpo sano. Para ello es fundamental el ejercicio físico, acorde con las condiciones y gustos particulares de cada quien, complementado con una alimentación adecuada y el cuidado riguroso de la salud.

Rematemos con dos frases, una de  Gandhi: " la felicidad aparece cuando lo que piensas, lo que dices y lo que haces estan en armonia." y otra de Kant: "
Las reglas para la felicidad: algo que hacer, algo que amar, algo que esperar".
La felicidad puede venir dada por la ocupación y actividad diaria, las relaciones personales y las ilusiones. Estos tres aspectos son fundamentales para poder vivir una vida plena.


Copyright © 2020
Josavere