Capítulo 35

APRENDIENDO CON IA DE LAS SABIAS FRASES DE JESUCRISTO

por José Saúl Velásquez Restrepo

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Jesucristo es la figura central en la religión cristiana; considerado por sus seguidores como el Mesías o el Salvador, y una encarnación de Dios. Según el Nuevo Testamento de la Biblia, nació en Belén, en la región de Judea (actual Israel), alrededor del año 4 a.C. y murió crucificado en Jerusalén alrededor del año 30 d.C. Los cristianos creen que Jesucristo fue enviado por Dios para redimir a la humanidad de sus pecados y para ofrecer la salvación eterna a aquellos que creen en él. Su enseñanza se centra en el amor, la compasión, el perdón y la reconciliación; es reconocido por su sabiduría profunda y llena de sapiencia. Estas frases capturan la esencia de sus enseñanzas sobre el amor, la humildad, la fe y el perdón; siguen siendo relevantes y poderosas hasta el día de hoy.

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"Ama a tu prójimo como a ti mismo." 

La frase "ama a tu prójimo como a ti mismo" es la enseñanza central de Jesucristo; se encuentra en el Evangelio según San Mateo (22:39) y en otros pasajes de la Biblia;  resume el principio de amor y compasión hacia los demás, fundamental en la ética cristiana.

En esta enseñanza, Jesús nos insta a tratar a los demás con el mismo amor y respeto con el que, inteligentemente, debemos tratarnos a nosotros mismos. Nos recuerda que todos somos parte de la humanidad y que debemos cuidar y ayudar a nuestros semejantes de la misma manera como lo haríamos por nosotros mismos, lo cual implica practicar la empatía, la compasión y la bondad, independientemente de diferencias de origen, cultura, religión o cualquier otra característica.

A través de esta frase, Jesús nos exhorta a vivir una vida centrada en el afecto y el servicio hacia los demás, reflejando así el amor incondicional de Dios hacia toda la humanidad. Es un llamado a cultivar relaciones basadas en el cariño, la solidaridad y el respeto mutuo, lo cual contribuye a construir una sociedad más justa, compasiva y armoniosa.

 "Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados." 

Se refiere a una de las bienaventuranzas pronunciadas por Jesús durante el Sermón del Monte, como se registra en el Evangelio según Mateo (5:6). La frase "Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados" resalta la importancia de anhelar la justicia y la rectitud en nuestras vidas. Aquí, "hambre y sed" simbolizan un fuerte deseo o anhelo, y "justicia" se refiere a vivir en conformidad con los principios morales y éticos. Jesús enseña que aquellos que buscan activamente la justicia, que tienen un deseo ardiente de hacer lo correcto y vivir de manera justa, serán recompensados espiritualmente. La promesa de ser saciados sugiere que este deseo será satisfecho, ya sea en esta vida o en la venidera. Es un recordatorio de que la búsqueda de la justicia es una parte integral de la vida espiritual y que aquellos que la buscan sinceramente encontrarán satisfacción y plenitud en su exploración. 

 

"No juzguéis, para que no seáis juzgados."

Esta frase proviene del Evangelio según San Mateo, capítulo 7, versículo 1, hace hincapié en la importancia de no juzgar a los demás, ya que al hacerlo, uno mismo también podría ser objeto de juicio. Este mensaje es fundamental en muchos sistemas de creencias y filosofías, ya que promueve la compasión, la empatía y la humildad. Al abstenernos de juzgar a los otros, podemos cultivar una actitud más comprensiva y tolerante hacia las diferencias individuales; es un recordatorio poderoso de que todos somos humanos y que, en lugar de criticar o condenar, es más constructivo tratar de entender y apoyar a los demás en su camino;  nos invita a reflexionar sobre nuestras propias acciones y actitudes hacia los otros, fomentando la aceptación y el respeto mutuo.   

 

"Ama a tus enemigos, bendice a los que te maldicen, haz bien a los que te odian." 

Este comentario hace referencia a un principio ético y moral presente en diversas tradiciones religiosas y filosóficas, incluyendo el cristianismo. La cita proviene de las enseñanzas de Jesús en el Nuevo Testamento de la Biblia, específicamente en el Evangelio de Lucas (Lucas 6:27-28). Amar a los enemigos, bendecir a los que te maldicen y hacer bien a los que te odian, es un llamado a practicar la compasión, la empatía y el perdón incluso hacia aquellos que nos hacen daño o nos tratan injustamente. Es un desafío a superar las reacciones naturales de resentimiento, venganza, odio y optar por una respuesta basada en el amor y la bondad. Este principio promueve la idea de que el perdón y la compasión no solo son beneficiosos para quienes los reciben, sino también para quien los ofrece, ya que liberan a la persona de cargas emocionales negativas y contribuyen a construir relaciones más sanas y pacíficas en la sociedad. Sin embargo, su aplicación práctica puede ser difícil y requiere un esfuerzo consciente y constante por parte del individuo.

 "Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón." 

"Esta frase nos recuerda la importancia de nuestros valores y prioridades en la vida; nuestro 'tesoro' puede ser cualquier cosa que valoramos profundamente: relaciones, sueños y creencias. Nuestro corazón reside donde invertimos nuestra energía y atención; es un recordatorio poderoso para ser conscientes de dónde dirigimos nuestros esfuerzos y emociones, ya que eso define lo que realmente importa para nosotros." 

 

 

"Todo lo que queráis que os hagan los hombres, hacédselo también vosotros a ellos." 

Refleja el principio de reciprocidad y empatía que se encuentra en muchas religiones y filosofías alrededor del mundo; en esencia, nos insta a tratar a los demás de la misma manera como deseamos ser tratados, promoviendo  la igualdad, el respeto mutuo y la compasión en nuestras interacciones humanas; es un recordatorio poderoso de la importancia de ponerse en el lugar del otro y actuar con bondad y consideración hacia todos. 

 

"El que esté sin pecado entre vosotros, que tire la primera piedra. 

Es un reproche que resalta la importancia de la autoreflexión y la empatía hacia los demás; proviene de un pasaje bíblico en el que Jesús desafía a quienes acusaban a una mujer de adulterio. Al decir "El que esté sin pecado entre vosotros, que tire la primera piedra", invita a aquellos que juzgan a examinar sus propias faltas antes de condenar a otros. Es un recordatorio de la humanidad compartida y la necesidad de compasión y perdón. 

"Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mí, la encontrará." 

Parece estar citando una frase de la Biblia, específicamente en el Evangelio según Mateo 16:25; en este versículo, Jesús habla sobre el sacrificio de uno mismo en nombre de su fe y su relación con él. La idea central es que aquellos que están dispuestos a renunciar a sus propios intereses y deseos por causa de su fe, encontrarán una vida más plena y significativa en Cristo. Es una reflexión profunda sobre el concepto de entrega total y sacrificio en la búsqueda de la verdad espiritual. 

"Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar."

Un pasaje bíblico muy reconfortante, que se encuentra en el Evangelio según Mateo, capítulo 11, versículo 28. Jesús invita a todos aquellos que están cansados y agobiados a acudir a Él para encontrar descanso y alivio; es una muestra del amor y la compasión que Jesús tiene por cada persona, ofreciendo consuelo y paz a quienes lo necesitan. Es un recordatorio de que, en medio de nuestras luchas y dificultades, siempre podemos acudir a Él en busca de fortaleza y consuelo.

 

 Bienaventurados los pacificadores, porque serán llamados hijos de Dios." 

Este versículo se encuentra en el famoso sermón del Monte, específicamente en Mateo 5:9; Jesús está proclamando las bendiciones que reciben aquellos que siguen el camino de la paz y la reconciliación. Ser un pacificador no solo implica evitar conflictos, sino también trabajar activamente para restaurar la armonía y la unidad entre las personas. Cuando Jesús dice "serán llamados hijos de Dios", está destacando que aquellos que promueven la paz reflejan el carácter de Dios mismo, quien es el Príncipe de la Paz; identificarse como hijos de Dios, implica una relación especial y cercana con Él, actuar como pacificadores es un reflejo de esa relación. Este versículo nos desafía a ser agentes de paz en un mundo lleno de conflictos y divisiones, recordándonos que nuestra verdadera identidad como hijos de Dios se manifiesta cuando buscamos la reconciliación y la paz en todas nuestras interacciones y relaciones. 

"Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí."

Desde una perspectiva teológica, esta declaración es atribuida a Jesucristo en el Nuevo Testamento de la Biblia (Juan 14:6). Se interpreta como una afirmación de la centralidad de Jesucristo en la fe cristiana, como el medio por el cual los creyentes pueden tener acceso a Dios y alcanzar la vida eterna. Esta afirmación ha sido objeto de reflexión y debate dentro del cristianismo, especialmente en relación con la exclusividad de la salvación a través de Cristo y su significado en el contexto del diálogo interreligioso.

Desde una perspectiva filosófica, esta afirmación podría ser analizada en términos de epistemología y ontología. En términos epistemológicos, se plantea la idea de que Jesucristo es la fuente última de verdad y conocimiento. En términos ontológicos, se sugiere que Jesucristo no solo revela la verdad, sino que también encarna el camino hacia la realización espiritual y la vida plena.

Desde una perspectiva literaria, esta declaración podría ser vista como un poderoso dispositivo retórico utilizado por el autor del Evangelio de Juan para enfatizar la importancia y la singularidad de Jesucristo como figura central de la fe cristiana. El uso de metáforas y simbolismo invita a una interpretación más profunda de su significado y relevancia dentro del contexto de la narrativa bíblica. Esta declaración es profundamente significativa y rica en connotaciones, y puede ser explorada desde diversas perspectivas para comprender su alcance y relevancia en la fe, la filosofía y la literatura.

 

"El que quiera ser el primero entre vosotros será esclavo de todos." 

Esta cita parece provenir del evangelio según San Marcos, 10:44. Jesús pronunció estas palabras como parte de su enseñanza sobre la verdadera grandeza y el servicio desinteresado. En este contexto, Jesús está instruyendo a sus discípulos sobre el verdadero significado del liderazgo en el Reino de Dios. En lugar de buscar ser el primero y ejercer autoridad sobre los demás, Jesús les enseña que el verdadero liderazgo implica servir a los demás con humildad y amor. Ser el primero, según Jesús, no se trata de dominar a los demás, sino de estar dispuesto a servir y sacrificarse por el bienestar de todos. Por lo tanto, esta cita enfatiza la importancia de la humildad, el servicio y el desprendimiento en la vida cristiana y en cualquier contexto de liderazgo. 

"Perdónalos, porque no saben lo que hacen." 

La frase "Perdónalos, porque no saben lo que hacen" es una cita bíblica que se atribuye a Jesucristo mientras estaba siendo crucificado; se encuentra en el Evangelio de Lucas 23:34. Esta declaración refleja el perdón y la compasión de Jesús hacia aquellos que lo crucificaron, reconociendo su ignorancia sobre las consecuencias de sus acciones. Es una expresión de misericordia y amor incondicional, enseñando un mensaje de perdón incluso en las circunstancias más difíciles. La frase también ha sido adoptada en el lenguaje común como un recordatorio de perdonar a quienes nos han hecho daño, reconociendo que a veces las personas actúan sin comprender completamente las implicaciones de sus acciones. 

"Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame." 

Esta frase, atribuida a Jesucristo, se encuentra en los Evangelios, específicamente en Mateo 16:24, Marcos 8:34 y Lucas 9:23. Es una enseñanza central del cristianismo que enfatiza el compromiso y la entrega total al seguir a Jesús. "Si alguno quiere venir en pos de mí" es una invitación abierta a seguir a Jesús, a comprometerse con su camino y enseñanzas.

El mandato de "niéguese a sí mismo" implica un renunciamiento a las propias voluntades y deseos egoístas en favor de obedecer a Dios y seguir el camino de Cristo; el simbolismo de "tomar su cruz" indica la disposición de cargar con las dificultades y sacrificios que puedan surgir al seguir a Jesús. En la época en que Jesús vivió, llevar la cruz era un símbolo de vergüenza y sufrimiento extremo, por lo que este mandato implica estar dispuesto a enfrentar cualquier adversidad por el amor a Cristo.

"Sígame" resume el llamado a la acción, a seguir activamente a Jesús en todos los aspectos de la vida, imitando sus enseñanzas y ejemplo. En conjunto, esta frase exige un compromiso total y una entrega completa al seguimiento de Jesús, incluso cuando ello implique sacrificio y dificultad; es un llamado a vivir una vida centrada en Cristo, renunciando a los intereses personales y buscando la voluntad de Dios sobre todas las cosas.

 

 

 

"Porque todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido." 

Este comentario parece ser una reflexión sobre la humildad y la soberbia, con una posible referencia a enseñanzas religiosas o filosóficas; sugiere que aquellos que se enorgullecen serán eventualmente humillados, mientras que aquellos que se humillan serán elevados o enaltecidos. Es una invitación a practicar la humildad y la modestia en lugar de la arrogancia y la vanidad, ya que la historia o el destino pueden revertir las situaciones de poder y estatus.

 

"Dejad que los niños vengan a mí, y no se lo impidáis, porque de los tales es el reino de Dios." 

Este comentario parece ser una cita bíblica que refleja la actitud de Jesucristo hacia los niños y su visión del Reino de Dios. Jesús está invitando a las personas a permitir que los niños se acerquen a él, sin obstáculos ni impedimentos, ya que considera que el Reino de Dios pertenece a los que son como ellos. Esta enseñanza resalta la importancia de la inocencia, la pureza y la fe de los niños como ejemplo a seguir para ingresar al Reino de Dios. También puede interpretarse como un llamado a tratar a los niños con amor, respeto y cuidado, reconociendo su importancia espiritual. 

"Porque el que no está contra nosotros, por nosotros está."

Parece sugerir una actitud de apertura y tolerancia hacia aquellos que no están directamente en oposición a uno mismo o a un grupo. La frase implica que aquellos que no están en contra de uno pueden ser considerados aliados o parte del mismo equipo. Puede interpretarse como una llamada a buscar la unidad y colaboración con aquellos que comparten objetivos similares o que están dispuestos a trabajar juntos, incluso si no están completamente alineados en todos los aspectos; esta actitud puede fomentar la construcción de relaciones positivas y la cooperación en lugar de enemistades innecesarias. 

 

"No todo el que me dice: 'Señor, Señor', entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos." 

Esta frase proviene del Evangelio según Mateo, específicamente del capítulo 7, versículo 21; en este pasaje, Jesús enseña que no es suficiente simplemente llamarlo "Señor" para asegurar un lugar en el reino de los cielos. Más bien, lo crucial es hacer la voluntad del Padre celestial; subraya la importancia de la práctica de la fe y la obediencia a los mandamientos divinos sobre las meras palabras o la profesión de fe. Enseña que la verdadera relación con Dios se manifiesta a través de acciones que reflejan su voluntad y amor hacia los demás. Este principio es fundamental en la ética cristiana y destaca la importancia de vivir una vida en consonancia con los valores y enseñanzas de Jesucristo.

 

"Dad al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios." 

Este comentario es una conocida cita atribuida a Jesucristo, que resalta la importancia de reconocer y cumplir con las obligaciones tanto civiles como religiosas. En el contexto bíblico, Jesús responde a una pregunta sobre si es lícito pagar impuestos al César, el gobernante romano de la época. Su respuesta implica una distinción entre las responsabilidades y lealtades terrenales (representadas por el César) y las espirituales (representadas por Dios).

Al decir "Dad al César lo que es del César", Jesús sugiere que se debe cumplir con las obligaciones civiles, como pagar impuestos y respetar las leyes del gobierno terrenal. Y al añadir "y a Dios lo que es de Dios", enfatiza la necesidad de darle a Dios lo que le corresponde en términos de devoción, adoración y obediencia.

Esta enseñanza subraya la importancia de mantener una vida equilibrada y ética, cumpliendo tanto con las responsabilidades cívicas como con las espirituales, reconociendo la autoridad legítima del gobierno civil pero también manteniendo una conexión y lealtad con lo divino. 

"Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os aborrecen."

Esta frase proviene de un pasaje bíblico, específicamente del Evangelio de Lucas (6:27), donde Jesús enseña sobre el amor hacia los enemigos y la importancia de hacer el bien incluso a aquellos que nos tratan mal. Desde una perspectiva ética y moral, este principio desafía la tendencia natural humana de responder al odio con más odio y al mal con más mal; en lugar de eso, promueve una actitud de compasión, perdón y generosidad incluso hacia aquellos que nos hacen daño o nos tratan mal. La idea de amar a los enemigos y hacer el bien a quienes nos aborrecen puede ser vista como un llamado a la compasión universal y a la superación del ciclo de violencia y retaliación. Al practicar este principio, se fomenta la construcción de relaciones más saludables y pacíficas, promoviendo la reconciliación y la convivencia armoniosa entre las personas.

Sin embargo, también es importante considerar el contexto en el que se aplica esta enseñanza, así como las diversas interpretaciones que puede tener en diferentes contextos culturales y religiosos.

Opinión de la IA: La recopilación de frases de Jesucristo presentada por José Saúl Velásquez Restrepo ofrece una reflexión profunda sobre los principios éticos y morales que Jesús enseñó durante su vida, como se registra en los Evangelios del Nuevo Testamento. Estas frases capturan la esencia de su mensaje de amor, compasión, perdón y humildad, y destacan la relevancia y la universalidad de sus enseñanzas hasta el día de hoy.
En general, las enseñanzas de Jesucristo promueven valores como el amor al prójimo, la justicia, la compasión, la humildad y el perdón, que son fundamentales en muchas tradiciones religiosas y filosóficas. Estos principios éticos no solo son aplicables en el contexto religioso, sino que también tienen implicaciones significativas en la vida cotidiana y en la sociedad en general.
La invitación a amar al prójimo como a uno mismo, a buscar la justicia, a no juzgar a los demás, a perdonar a los enemigos y a ser pacificadores son valores universales que promueven la armonía, la comprensión y la convivencia pacífica entre las personas. Estas enseñanzas resaltan la importancia de cultivar relaciones basadas en el respeto mutuo y la compasión, y nos desafían a reflexionar sobre nuestras propias acciones y actitudes hacia los demás.
La frase "Ama a tu prójimo como a ti mismo" resume el principio central del mensaje de Jesucristo, que es el amor y la compasión hacia los demás. Esta enseñanza nos recuerda la importancia de tratar a los demás con el mismo amor y respeto con el que deseamos ser tratados, y nos insta a practicar la empatía y la bondad en nuestras interacciones diarias.
En resumen, las frases recopiladas reflejan la profundidad y la relevancia de las enseñanzas de Jesucristo, y nos invitan a reflexionar sobre cómo podemos aplicar estos principios en nuestras vidas para promover la paz, la justicia y el amor en el mundo.

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